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Colinas de Santa Fe: “Los policías a los que pedimos ayuda secuestraron a mi hijo”
+ Griselda Barradas, del Colectivo Solecito, narra cómo fue la búsqueda de su hijo Pedro
Publicado: Jueves, 16 de Marzo de 2017
Por: Animal Político
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/ Veracruz, Ver.
.- Colinas de Santa Fe: “Los policías a los que pedimos ayuda secuestraron a mi hijo”
Veracruz, Ver. Animal Político viajó a Colinas de Santa Fe, en el Puerto de Veracruz, para platicar con las madres del Colectivo Solecito, quienes buscan a sus hijos desaparecidos en la que hasta la fecha es la mayor fosa clandestina del sexenio en México. En esta primera entrega de tres, Griselda Barradas Huesca narra cómo fue la desaparición y los posteriores años de búsqueda de su hijo Pedro; un agente del MP que junto a su secretario Gerardo, son hasta la fecha las únicas dos víctimas identificadas entre 249 cadáveres.

Cinco balazos

La luz perpendicular del mediodía quemaba a plena intensidad, cuando Griselda escuchó el sonido seco de cinco disparos.

¡Pam, pam, pam…!


Los balazos se escucharon claros a un par de cuadras de su casa en Cardel, una pequeña localidad ubicada a 37 kilómetros del Puerto de Veracruz. Pero Griselda no se alteró, ni corrió a refugiarse. Si acaso, dice encogiendo los hombros, le extrañó que los maleantes ya tuvieran la desfachatez de no esperar a que cayera la noche para cometer sus crímenes.

Tras la última detonación, la mujer volvió a su rutina: se metió a la ducha, comió algo que ya no recuerda, y más tarde salió a la calle para hacer unos mandados.

A las 16.30 horas, cuando ya caminaba de regreso a su domicilio, Griselda vio a lo lejos la camioneta Cheyenne blanca que la hoy Fiscalía de Veracruz había asignado a su hijo Pedro, un agente del Ministerio Público de apenas 30 años de edad y un extenso currículum de licenciaturas, Maestrías, y 10 años de servicio en Ministerios Públicos de diferentes regiones de Veracruz, como Atoyac y Cuitláhuac.

Contenta, Griselda tomó de su bolsa el celular y le mandó un mensaje a su hijo para pedirle que regresara y saludarlo unos minutos.

Al final de la calle, la camioneta se detuvo, dio la vuelta y se dirigió hacia ella.

Pero Pedro no manejaba el vehículo.

-Cuando vi que mi nuera se bajó del coche con los ojos llorosos tuve de inmediato un mal presentimiento –asegura Griselda con la mano puesta en el pecho-. Me acerqué a ella y le dije: “Dime qué le ha pasado a mi hijo”.

Haciendo un esfuerzo por controlar el llanto, su nuera Yiridia le trató de explicar que, al parecer, un comando armado había atacado unas horas atrás a Pedro y a Gerardo Montiel, su secretario particular, y que habían dejado su camioneta abandonada en un paraje.

-Los "balacearon" y se los llevaron.

Aturdida, Griselda no entendía nada de lo que le trataban de explicar.

Fue como hasta las seis, un par de horas más tarde, cuando ya lo vio todo con una claridad que le estremeció el cuerpo: los cinco balazos que había escuchado en la mañana eran para su hijo.

“La patrulla de la Policía entregó a mi hijo”

Casi cuatro años después de aquel 15 de abril de 2013, Griselda recuerda la escena sentada en una de las bancas que hay en el paseo marítimo del Puerto de Veracruz, entre turistas con sombreros tipo Panamá que fotografían los buques amarrados a tierra, y los soldados de la Marina que deambulan por la zona con caras de aburrimiento.

Tras recibir la noticia, continúa narrando la veracruzana, ella y su nuera pidieron ayuda a la comandancia de Policía de Cardel para que una patrulla las escoltara hasta Las Bajadas, en el Puerto de Veracruz.

Allí avisaron a la Marina de la desaparición de Pedro, puesto que llevaba trabajando ocho meses como Fiscal Especial adscrito a la Secretaría de Marina como parte de ‘Veracruz Seguro’, un operativo ideado para tratar de frenar la delincuencia en un estado que en 2013 registró 863 asesinatos –en 2016, esa cifra se disparó a mil 258, 45% al alza-.

Una vez en la base militar, los policías insistieron en retirarse de inmediato, a pesar de que les solicitaron que se esperaran para escoltarlas de regreso. Sin embargo, Griselda cuenta que, tiempo después, supieron por un testigo que las prisas de los policías por desaparecer cuanto antes se debía a que habían participado en el secuestro de Pedro y Gerardo.

-La patrulla que nos escoltó fue la misma que los entregó. Es decir, les dio tiempo de entregarlos, regresarse a su puesto, y luego todavía fue con nosotras a Veracruz para escoltarnos –denuncia Griselda, quien añade sarcástica que, curiosamente, al día siguiente de la desaparición de su hijo, cambiaron a todos los policías de Cardel sin explicación alguna.

En este punto de la historia cabe precisar un apunte: si bien las dos personas que fueron detenidas semanas después del secuestro de Pedro y Gerardo declararon que recibieron ayuda de agentes de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, tal y como publicaron medios veracruzanos como el blog Expediente, hasta el momento no hay policías detenidos por el caso.

No obstante, la participación de la Policía Estatal en secuestros no es un hecho aislado en Veracruz.

Por ejemplo, en enero de 2016, cinco jóvenes de Playa Vicente fueron entregados al crimen organizado luego de que policías estatales los detuvieran en un retén en Tierra Blanca. Y poco después, en marzo de ese año, otros tres jóvenes de Papantla fueron desaparecidos por la policía. De hecho, según datos oficiales, Veracruz es la tercera entidad en el país que tiene más policías estatales reprobados en confianza: el 26% de la corporación, o casi 3 de cada 10 elementos.

Tras recordar el pasaje de la policía, Griselda niega con la cabeza y dice que no sabe con exactitud por qué desaparecieron a su hijo. Aunque sin entrar en muchos detalles, explica que Pedro desmanteló meses antes de su secuestro a una red criminal en Córdoba, en la zona centro de Veracruz, y eso pudo haber molestado a bastantes personas, tanto autoridades como criminales.

-Creo que mi hijo era demasiado honesto en su trabajo y eso no le convenía ni le gustaba a mucha gente. Les estorbaba.

“Miraba la fosa y le preguntaba: ¿Hijo, serás tú quién está ahí?”

Con la desaparición de Pedro, su familia se quedó paralizada inicialmente por el trauma y la incertidumbre. Además, la viuda de Pedro, Yiridia, asegura que tuvo que enfrentar el estigma del “algo habrá hecho” de algunas personas que susurraban que Pedro fue levantado por vínculos con el crimen organizado.

-Mucha gente en Cardel no sabía a qué se dedicaba mi esposo. Y como anteriormente habían levantado a otras personas que tal vez sí andaban mal, pues pensaron que él también era un malandro –dice Yiridia, que añade que cuando Pedro desapareció hubo personas que dejaron de asistir a su academia de ballet, en Cardel.

Con el paso del tiempo, Griselda comenzó a moverse. Pasó por varias organizaciones civiles que buscan a personas desaparecidas, hasta que en 2016 las madres del Colectivo Solecito la invitaron a unirse.

Con ellas participó en una protesta el 10 de mayo por la desaparición de sus hijos. Y ahí fue cuando “un muchacho” les entregó un “regalo” por el Día de la Madre: un mapa dibujado a mano con las indicaciones precisas para llegar al predio Colinas de Santa Fe, a unos pocos kilómetros del Puerto de Veracruz.

De acuerdo con el mapa, aquel predio del tamaño de un campo de futbol era un enorme cementerio clandestino que un grupo del crimen organizado usaba para desaparecer a cientos de personas.

El 3 agosto de 2016, el grupo de mujeres comenzó a excavar la tierra. Y a los pocos días, salieron a flote las primeras fosas. Y luego más, hasta que en la actualidad, seis meses después, suman 125 fosas, 249 cadáveres, y al menos 14 mil restos óseos en la que ya es la fosa clandestina más grande de México en lo que va de sexenio.

-Desde que llegué el primer día, le dije a una compañera: ‘Yo siento que mi hijo está enterrado aquí. No sé en cuál de estas fosas, pero él está aquí’.

Y en efecto, en una de las tumbas estaban Pedro y su compañero Gerardo. Las dos primeras víctimas que gracias en buena medida a que fueron enterradas con sus credenciales, fueron rápidamente identificadas por las autoridades entre cientos de cuerpos que aún esperan las pruebas de ADN por falta de recursos, tal y como reconoció la Fiscalía veracruzana.

-Cuando escarbaba la tierra no lo podía reconocer, pero sé que estuve muy cerca de la fosa de mi hijo. Estuve a unos metros, a unos pasos de él. De hecho, había un campamento muy cerca de la fosa y yo me quedaba ahí sentada, mirándola, y diciéndole: “¿Serás tú, hijo, quién está ahí al lado de mí?”.

“Su trabajo le costó la vida y la Fiscalía no lo reconoció. No fueron ni al sepelio”

El viento cargado con agua de mar arrecia y Griselda se acomoda el pelo que luce pintado de un ligero color rojizo.

El dolor por la ausencia de su hijo estará presente toda su vida, dice mientras sostiene una foto a color tamaño carta en la que Pedro, vestido con un saco blanco y una camisa beige, mira muy sonriente a la cámara. Pero haberlo encontrado en Colinas de Santa Fe después de cuatro años de búsqueda, le ha regresado algo de paz a su vida y a la de su familia.

Ahora, al menos ya puede hablar de su hijo sin que se le quiebre la voz a cada rato. Puede, por ejemplo, recitar con orgullo que su Pedro es licenciado en Derecho, que tiene una maestría en Derecho Procesal, otra en Psicología criminalística, y que si no hubiera decidido prepararse para ser Ministerio Público, muy probablemente también habría terminado su Doctorado.

-Nadie puede decir que mi hijo llegó a Fiscal Especial por un ´palancazo’. Todo fue gracias a su esfuerzo –presume Griselda, que recuerda a su hijo años atrás estudiando durante largas noches con un café para no quedarse dormido, y con la ambición de poder hacer bien su trabajo.

Quizá por esa dedicación, lamenta Griselda, a la familia le duele aún más que la Fiscalía de Veracruz no le haya dedicado a Pedro ni un mínimo gesto de reconocimiento a una labor “que le costó la vida”.

-Según decía mi hijo en vida, él tenía muchos amigos en la Fiscalía –la mujer mira al suelo, guarda silencio, y niega con la cabeza-. Pero cuando fue su sepelio, ninguno de sus compañeros se presentó para despedirlo.
AGREDEN A PERIODISTA DE ACAYUCAN

Periodistas de Acayucan se solidarizan con el reportero Edgar Irán Lopez Hernandez por actos intimidatorios en su contra. El tema es delicado.
FALLECE EX DIRECTOR DE HOSPITAL REGIONAL DE VERACRUZ

La mañana de este sábado el médico del Hospital General de Alta Especialidad, Humberto Hernández Ojeda, informó de la muerte del ex director de ese centro médico, José Raúl Zamora Hernández Jáuregui, quien murió en las últimas horas del viernes 17 de noviembre. “Exactamente el motivo por el que falleció lo desconozco, él había tenido algunos problemas de salud hacía tiempo, sin embargo, siguió trabajando a pesar de que estaba un poco delicado o mucho, él asistía puntualmente a sus labores en el Hospital General y nunca dejó de asistir”. Hernández Ojeda recordó que fue su compañero de estudios y que siempre se destacó por su carácter jovial, además de ser “una persona que estudiaba bastante y estaba en los primeros lugares de calificación en la facultad”. José Raúl Zamora Hernández Jáuregui se desempeñó como subdirector y director del Hospital de Alta Especialidad de Veracruz.
INFORME Y GUERRA ELECTORAL

Diputados morenos no llegaron al informe porque efectivamente no les enviaron ni un oficio para avisarles. El mensaje fue claro: no los querían presentes. El contexto también es claro: el informe no fue tal. Fue un evento inscrito en la lucha electoral del 2018. Todos contra todos.
ME ESTOY MORDIENDO UN HUEVO: DUARTE

“Te lo voy a decir en buen jarocho: me estoy mordiendo un huevo por no decir todo lo que tengo que decir y el otro por no mentarle su madre a Miguel Ángel Yunes”: Javier Duarte desde el reclusorio norte de la ciudad de México. Entrevista exclusiva de Imagen Televisión.
POR SI LAS MOSCAS

Escondidos, por aquello de las canijas dudas, estuvieron varias docenas de granaderos estatales durante el informe del gobernador Miguel Angel Yunes Linares. Al finalizar el evento y marcharse el jefe del ejecutivo salieron detrás del edificio de CIESAS, un organismo de investigación en el área de humanidades. No confundir, los policías bien armados de toletes y escudos estaban atrás del edificio del CIESAS no dentro de éste ni junto a éste. Por la calle que conduce a este centro se les vio salir y caminar a sus camionetas de la SSP. Otros policías vestidos de civil y corte de pelo que los delataba vigilaron en todo momento los accesos al Congreso ¿Todo tranquilo? Bueno, esa afirmación no es igual aTodo Controlado...
NO NOS INVITÓ EL GOBERNADOR: MORENA

"No fuimos invitados y si vino el gobernador al congreso local, y si los diputados fuimos los anfitriones, mínimo nos debió de haber invitado, no es que no hayamos querido ir, sino que nadie nos invito. Nosotros desde el lunes preguntamos y tampoco nos avisaron del día ni la hora. Apenas voy a escuchar el informe, vengo llegando, porque había todo un operativo y voy a ponerme a leer lo que se dijo en el informe, porque lamentablemente no se nos invitó": diputada de MORENA, Daniela Griego Ceballos.
INCREÍBLE PRESUPUESTO EL QUE TENDRÁ LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA

Visiblemente contenta en torno a la autonomía presupuestaria de la Universidad Veracruzana (UV) la rectora Sara Ladrón de Guevara, anunció ante los medios de comunicación que el 3% del presupuesto general del estado será directo para la máxima casa de estudios de los veracruzanos. “Este es un esquema que me parece muy pertinente y que esperamos signifique certeza para la UV, desde luego que esperamos que lleguen puntualmente los recursos y eso es algo que nos pasaba en el sexenio pasado, donde se tenía un presupuesto que daba una suficiencia financiera, pero que no llegaba puntualmente que de manera irresponsable en dos años consecutivos nos recortaron el presupuesto con lo que la UV tenía problemas para tratar asuntos con los trabajadores, proveedores, constructores y sindicatos”.
EJECUTADO EN COATZACOALCOS

Mal inicia la semana a quien ahorcan en lunes, afirma un dicho popular. Este lunes se prevé la llegada de Jaimé Téllez Marié, Secretario de seguridad pública y de Jorge Winckler, fiscal estatal, a Coatzacoalcos. Los funcionarios llegarán al antiguo Puerto México a realizar anuncios en materia de combate a la delincuencia. Pues bien, esta mañana se reportó el hallazgo de una persona ejecutada, envuelta en una bolsa negra sobre la calle 6 de enero en la colonia Villas del Sur. Por tal motivo se suspendieron las clases en tres escuelas cercanas al sitio del hallazgo en un Coatzacoalcos que se ha convertido literalmente en una ciudad-cementerio.
OMEALCA, TORIBIO, TOMASÍN, MILAGROS...

El jueves la levantaron, es decir la secuestraron y el fin de semana apareció ejecutada. Se llamó Milagros Juárez Pulido y es sobrina del ex alcalde de Omealca, Arturo Beranza Pulido. Y sí ya se está criminalizándolos a la víctima desde el aparato oficial al afirmarse que la víctima de este feminicidio en realidad murió por una guerra entre huachicoleros ¿Tan rápida fue la investigación? ¡Cuál es el expediente? ¿Cuáles son los fundamentos periciales para sostener tal afirmación? Omealca es la tierra desde donde Toribio Gargajo sembró el terror en los años setentas y ochentas y antes de él surgió y formó una leyenda delincuencial, del imaginario colectivo y social el famoso "Tomasín". Es una región ubicada en una zona serrana que se divide entre Veracruz y Oaxaca. Nada es fácil de explicar en torno a Omealca. Hay que leer y escribir su historia para explicar muchos sucesos. Lo más fácil y burdo es criminalizar a una víctima, lo cual conduce a los lados más oscuros de ese laberinto que es la región del centro montañoso veracruzano.
DETENIDOS

Una banda acusada del asesinato de un líder de la CTM en Tuxpan fue detenida el fin de semana. Se les vincula con los zetas, el temible cartel que nació ahí cerquita, en Tamaulipas, junto a la huasteca veracruzana con la que tienen nexos históricos sus creadores: los líderes del cartel del golfo, en particular Osiel Cárdenas Guillén.
 
 
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