AJEDREZ POLITICO

AJEDREZ POLITICO

LEOVIGILDA CABRERA CONTRERAS

CALAVERAS, MUERTOS, Y MAS MUERTOS

Calderón le brincó al fisco, para obtener dividendos, y los partidos pequeños, también quieren su dinero, pero las muerte les dijo, ni máiz palomita mía; hoy van a descansar en paz, en triste melancolía, pues no es lo mismo robar, que pagar una fechoría.

En Veracruz, se persigue, al necio al tonto o al ignorante, y la muerte con más ganas, al huesudo elefante, -que por cierto pululan como almas que llevan penas- y si pueden les dan matarili, con espada y por condena, por haber metido la nariz, en asuntos de pepena.

Ya con esta me despido, le dijo la muerte al tío; ya no sigas siendo herido, en tu ego desmedido, mejor termina sin pena tu tiempo de vida ¿eterna?, prendado con cuatro candelas y quizá en la otra vida, la muerte salde tu entrega.

LOS MUERTOS YA NO LLORAN. HOY, SE LES RECUERDA.

Existen personajes de la política rezongones, críticos y criticones y con expresiones gruesas, hacia los personajes de este sistema. Estos personajes ya se dieron el tiro de gracia, como se sabe en corrillos, pues algunos funcionarios aguantan vara de frente, pero en la primera oportunidad, desaparecen a sus -supuestos enemigos-, -porque les dicen la verdad- y como no son santos, pues viene la represalia y se las cobran, en la mejor oportunidad. Existen infinidad de personajes que han dado su vida, inmisericordemente, porque critican el sistema y a los que la dirigen. O porque son defensores de los derechos humanos y por otras causas. ¡No se vale!. ¿Dónde está la libertad de expresión? ¿Quiénes la defienden?. Y por cierto, tenemos dos casos; quizá en su momento defensores de esos derechos de los pobres, como Cirilo Vásquez Lagunes y Margarito Gómez Parra, que aunque se hicieron ricos por equis o por ye, si ayudaban a los pobres, con dinero, peleando por las tierras, ayudándoles en situaciones económicas, políticas, y sin embargo, murieron, como si fueran animales de monte: acribillados. Pero aún hay más; no tan sólo cobran las vidas de los aguerridos, por -dizque los sicarios-, sino que se ensañan con sus acompañantes. Y Veracruz, ¿late con fuerza? ¿Pero de qué manera? Los comunicadores debemos preocuparnos, no de un sistema equis, sino de las personas que lo dirigen o solamente seremos, ¿mercenarios de la comunicación? Espectadores de todos los males: hambre, peste y muerte. ¡Y bien gracias! El hecho de que vivimos un México en ¿guerra pacífica? con más de 35 mil muertos en el sexenio, y con más asesinatos y desapariciones de periodistas, - no nos da derecho a vendernos al mejor postor y hacer caso omiso a estas ANOMALIAS.

EGOISMO INSOLITO, DE LOS AUTOTRANSPORTES.

Coatepec, es una de las ciudades con más arraigo histórico y religioso, principalmente. Pero, da la casualidad de que vienen personas, provenientes de otro sistema solar o extraterrestres, que no conocen la o por lo redondo de lo que es la hermandad, la humanidad y la ayuda. Esta premisa, es porque los autotransportes Excélsior, de esta añeja ciudad, cambio de domicilio de Juan Soto a la calle de Amado Nervo, desde hace dos meses más o menos. Pues resulta que ahora los autotransportes de pasaje, solamente recibe a los usuarios en las instalaciones de la terminal y los deja bajar hasta la antepenúltima parada del Seguro Social. Es decir las paradas que tenía en la zona del Mercado Rebolledo, la suprimió, por autorización de Tránsito. Muchos vecinos, se han pronunciado en contra, pues esta situación perjudica a los colonos, ya que, en lugar de favorecer el cambio de sitio, los perjudica esta disposición y todo porque los taxistas se oponen a que hagan las paradas establecidas, porque pierden traslado de viajantes; lo mismo le sucede a la línea Azteca: pierden divisas, si levantan a los pasajeros de la zona. ¡No se vale!.

EL COMERCIO ABUSA, EN ENCARCER LOS PRODUCTOS, APROVECHANDO EL MOMENTO.

Por ejemplo las flores, las coronas, las velas, veladoras, pan de muerto, y todo lo que implica levantar un altar de Todos Santos, resulta criminal. Pues con cien pesos adquiere usted, lo que en nuestra época de niñez, se adquiría con diez pesos. Una canasta llena de pan de muerto, eso costaba. Un cuarto de carne de cerdo costaba dos pesos cincuenta centavos. Un pollo entero, en canal, como se dice cuando ya está muerto el animal, costaba quince o veinte pesos. Un huevo de gallina costaba veinticinco centavos. Ahora se adquiere en un peso cincuenta centavos. O sea con esta cantidad de uno cincuenta, compraba usted 6 productos, lo que alcanzaba para una familia. Según los gnósticos, para obrar bien, conforme a los preceptos divinos, la mercancía o lo que se expende, debe darse en forma universal, pero sin abusar, pues si Algo cuesta una cantidad y usted lo vende como mercado negro, está usted faltando a los preceptos de la divinidad y todo, absolutamente todo, se le anotará en el libro de la vida. Ojalá y los hombres, se humanizaran tantito como Dios manda y otro gallo nos cantara. Pero la ambición, y el yo primero, nos gobierna.