CAMBALACHE
CAMBALACHE…
Verónica Woodhouse
Crisis de Credibilidad
Lo peor que nos podría pasar a los mexicanos sería que los pactos anticrisis se convirtieran en una simple y llana simulación. No es que no creamos en la buena fe de nuestra noble clase gobernante, o que dudemos de la palabra empeñada, sin embargo, no podemos dejar de precisar que muchos de ellos, para hacernos creer que tienen el control, nos dicen que todo esta bien, que las finanzas del país y del estado, se encuentran hoy mejor que nunca, por lo que esta crisis, no será como las anteriores y que los empleos se darán a manos llenas.
No sabemos bien a bien en qué mundo vivan nuestros gobernantes, pero los de abajo, esos que viven el día con día y el hoy por hoy, por más optimistas que quieran ser, nada más no ven claro.
A ellos, al pueblo, no le importa que un puñado de trajeados bien pagados que viaja a bordo de lujosas camionetas y que come y bebe de lo mejor, les diga que el estado cuenta con fianzas sanas y que se está preparado para enfrentar la crisis, mientras que ellos, para poder mandar a sus hijos a la escuela y para llevar el pan a su mesa, tienen que hacer circo maroma y teatro para que el dinero alcance.
Bien dice Rafael Arias Hernández: “Mi negación del problema, mi simulación de la atención” y, en este caso, como en muchos otros, aunque a algunos incomode, Don Rafael no puede estar más acertado.
La crisis y la recesión en Veracruz, como en la gran parte del territorio nacional va a pegar y con tubo, no basta un simple decreto para evitarlo. Si acaso la verdad se podrá ocultar por algún tiempo, pero tarde o temprano saldrá a relucir.
Hoy en día, en estas tierras que son habitadas por casi 8 millones de almas, existen al menos 4 millones de pobres y, aunque se diga lo contrario, un alto índice de desempleo, el cual, en los meses por venir, tenderá a incrementarse dramáticamente al igual que la pobreza, por ello, sería sumamente triste para todos, que las finanzas sanas que se dicen tener, se encuentren sostenidas con alfileres, aunque lo más grave de todo sería que esas jactanciosas declaraciones fueran producto de la máxima transmitida: “Mi negación de la crisis, mi simulación de la atención”. En todo caso, el tiempo que nunca se equivoca, nos lo dirá.
Una cosa es cierta, en Veracruz debemos de estar tan bien en cuestiones de seguridad social, que no necesitamos a la Federación para nada, ya que sólo así se puede entender el porqué tras varios meses de dimes y diretes, se les niega a miles de veracruzanos de la zona centro la oportunidad de recibir la atención médica que hubieran podido tener si no se hubiera bloqueado la construcción de la clínica del ISSSTE que se tenía contemplado efectuar en el municipio de Córdoba.
De nada valió que unos meses atrás, el propio mandatario estatal se comprometiera a donar el terreno, cosa que por supuesto nunca se concreto, pues éste, tuvo que ser adquirido por la Federación, de sobra esta decir que en este asunto, no ganó la Fidelidad ni perdió Yunez Linares, perdieron los veracruzanos que ya no contarán con los servicios de esta clínica.
Ni hablar, los cordobeses y habitantes de los municipios circunvecinos que hubieran podido contar con una atención médica digna, ahora, cada vez que se enfermen, deberán conformarse con un paseo en calandria, total, quién quita y con un poco de suerte, los costosos caballos adquiridos por el ayuntamiento, en chico rato tengan el don de curar a la gente, uno nunca sabe.
En otros temas no menos importantes, nos comentan que anda muy caliente el asunto del fraude que se llevo a cabo en los ingenios, no por nada el gobernador esta bastante preocupado y es que la cosa no es para menos.
Mire usted que por ahí andan volando alrededor de 400 millones de pesos, dinero que algunos de los agraviados juran y perjuran fue a parar a ciertas campañas electorales y a una que otra gasolinera, lo cual, dejaría muy mal parados a ciertos diputados locales y a uno que otro edil.
La cosa no se le viene nada fácil al líder de la CNC, quién por cierto esta más que involucrado. Ya de entrada se instalo una mesa de negociación y se giró la instrucción de que rueden varias cabezas antes de que el lodo salpique para arriba.
PS ¿Qué tendrá que decir sobre el particular el recaudador? Suponemos que de momento nada, pues anda muy ocupado en su nuevo encargo jugando al dirigente partidista…

