LOS POLITÓLOGOS OPINAN
“10 años” Vía Veracruzana en el contexto estatal
* EDGAR VÁZQUEZ VÁZQUEZ
Veracruz en el escenario nacional e internacional, enfrenta cambios políticos de integración regional en una nueva coyuntura internacional definida por un marcado proceso de globalización y una creciente interdependencia. Es en este nuevo orden internacional donde se replantean las relaciones externas y los patrones internos de organización económica, social y política.
Haciendo un breve esbozo histórico, recordemos que el modelo de desarrollo estatista que Veracruz mostró hasta finales de los años ochenta, fue sustituido por uno apuntalado en una política de liberalización gradual del mercado interno veracruzano y la creciente privatización de empresas públicas, lo cual, ha propiciado la inserción de Veracruz en un incipiente proceso de redefinición y planteamiento de desafíos, tanto en la esfera pública representada en los tres niveles de gobierno, como a nivel político y económico, y su consecuente interacción con los agentes social y cultural.
En ese contexto de globalización en el que se ha insertado Veracruz, luego de que por varios sexenios, políticos venidos del altiplano gobernaran al Estado retirándose al final de su gestión para no volver, surge -hace una década- la asociación política estatal “Vía Veracruzana”, que abandera como su tesis central al “localismo enriquecedor”, concepto que se traduce en la revaloración de los políticos locales y lo que representa la carrera de Partido, es decir, redimensionar a los políticos regionales y darle un valor agregado a su activismo y ascendencia política reconociéndoles como actores políticos preponderantes en sus zonas de influencia.
No nos encontramos ante una corriente política marginal o anodina, por el contrario, Vía Veracruzana adquiere una nueva dimensión, pues es precisamente en Latinoamérica, donde uno de los principales retos por los que atraviesa el proceso de descentralización política es lograr la pronta constitución de movimientos políticos regionales con representatividad, que se constituyan en los principales impulsores de agendas políticas vinculadas fundamentalmente en temas de interés local.
En un estado heterogéneo como Veracruz, (donde existen varias ciudades medias donde conviven al mismo tiempo lo urbano y lo rural), se requieren verdaderos canales de expresión para una sociedad civil mas informada, que tiene un claro enfoque regional para abordar temas como el desempleo, la economía, el cambio climático, el desarrollo sustentable, la governanza, el medio ambiente, la equidad de género, las diferencias culturales y étnicas, la necesidad de discutir nuevas formas de convivencia social, el respeto irrestricto de los derechos humanos, y la necesidad de impulsar reformas sociales.
Empero, los partidos políticos tradicionales enfrentan un marcado desgaste y un sufren un proceso de desideologización sustituido por un pragmatismo enfocado solo a la obtención de espacios de poder. El sociólogo francés Maurice Duverger lo definió con la siguiente frase: “Los partidos políticos son maquinarias imprescindibles para la reproducción del sistema democrático, pero al mismo tiempo, cargadas de pulsiones sectarias que se irradian hacia todo el cuerpo social”. A pesar de que el texto de Duverger fue escrito hace mas de 50 años no tiene desperdicio en la actualidad. Es decir, Duverger identificaba la monopolización de los cargos directivos dentro de los partidos por los grupos y las elites, lo que trajo como consecuencia la negación de espacios para militantes que no forman parte de las cúpulas partidarias.
En contraste, los movimientos políticos de corte local como Vía Veracruzana, están destinados a ser una vía de canalización de inquietudes político-legítimas de quienes no encuentran espacios de participación dentro de los partidos. Desde esa perspectiva, el reto de Vía Veracruzana es por una parte, continuar trascendiendo en el cerco de los militantes convencidos para no perder los puentes de contacto y comunicación que ha logrado construir, y por la otra, impulsar a sus cuadros de toda la entidad hacia espacios de elección popular y dentro de la administración pública, impulsando con esto el desarrollo de las regiones, pero contribuyendo también a la pluralidad y al desarrollo político de la entidad. ¡10 años se dicen fácil!

