COMO VEO…DOY

COMO VEO…DOY

POR NEFTALI URBINA DIAZ.

¡YA BASTA A LOS CHANTAJES DE ANTORCHA CAMPESINA!

CONTINUA SITIADA LA SECRETARIA DE EDUCACION DE VERACRUZ

Tuve la oportunidad de conocer hace un poco más de 25 años al ingeniero Samuel Aguirre Ochoa, actualmente dirigente estatal de Antorcha Campesina, en aquel entonces poco se sabía de esa organización, solo que había nacido en el Distrito Federal bajo el membrete de Antorcha Obrera, pero que no tenían mucho éxito, y por lo tanto emigraron hacía la provincia buscando el campo fértil de la ingenuidad campesina.

Cuantas veces tuve oportunidad de platicar con Aguirre Ochoa observaba que su ambición, iba más allá de ser un luchador social, digno alumno de su líder nacional Aquiles Córdova, el joven Samuel soñaba como “Pinky y Cerebro” tratar de conquistar el mundo.

Por esos ayeres Antorcha Campesina ya tenía bien elaborados sus principios e ideología, se trataba de lograr colocarse como un autentico grupo de presión reclutando jóvenes campesinos, obvio de escasos recursos, “apoyándolos” en su carrera educativa, algunos desde la secundaria hasta los estudios superiores. Su centro de operaciones en el Estado de Veracruz lo establecieron en esta ciudad de Xalapa. Allá por el rumbo de Ruiz Cortinez fundaron una pensión para estudiantes que era subsidiada a través del clásico “boteo”, y otros pequeños negocios que se prestaban para sus planes. Posteriormente, adquirieron una pequeña empresa maquiladora por el rumbo de Paso del Toro, incluso hasta una tortillería.

Su fuerza fue aumentando al grado que a pocos años de su nacimiento Antorcha Campesina ya peleaba por ciertas posiciones políticas, como es el caso de una presidencia municipal en Filomeno Mata a finales de los 80s. Y que por cierto le costo la vida al entonces alcalde de ese lugar, perteneciente al Partido Popular Socialista, agrupación política ya extinta.

Aún cuando su dirigente estatal, Samuel Aguirre Ochoa ya fue diputado local por el PRI, los propios priistas no comulgan con los antorchistas por su manera de pedir, que digo pedir exigir, siempre bajo presión, tomando instalaciones oficiales, la Plaza Lerdo de Xalapa, incluso carreteras, incluso llegando al limite de secuestrar por días o por horas a trabajadores del gobierno. Así han logrado todas sus peticiones por muy absurdas que sean. Absurdas, pero que bajo chantajes al gobierno, han conseguido a través de los años, como el haberles otorgado prácticamente en “propiedad” el Cbeta de San Sebastián en Tantoyuca, en donde no puede inscribir cualquier joven que busque cursar su educación media si antes no se afilia a la agrupación. El personal docente y apoyo docente es seleccionado por los dirigentes antorchistas. En fin en ese plantel se vive una dictadura perfecta.

Pero además mandan a sus maestros, sin permiso de la Secretaría de Educación de Veracruz, a fundar escuelas en predios no autorizados y que muchas veces son asentamientos irregulares, posteriormente chantajean al gobierno para reconozca esos planteles y maestros exigiendo la construcción total de inmueble así como equipamiento y otros materiales para el funcionamiento.

Hoy los antorchistas se han plantando en las oficinas centrales de la Secretaría de Educación en esta ciudad de Xalapa, exigiendo lo absurdo de lo absurdo, quieren otra vez que se les concesione, planteles educación primaria y preescolar, pero además que esas escuelas sean dirigidas por personal docente y administrativo de su agrupación, y su nieve de que las quieren, o sea que quieren tener su propia “secretaria de educación”.

El gobierno estatal no se puede seguir prestando al chantaje de Antorcha Campesina y de ninguna otra asociación por muy violenta que esta sea. ¡Ya basta! De impunidad la ley prohíbe la toma de instalaciones de dependencias oficiales, como en este caso de las oficinas de la SEV. La Ley se les debe aplicar a quien resulte responsable de este hecho, que entre otras cosas provoca que los propios empleados tengan la desconfianza de laborar bajo esas condiciones pues temen que en cualquier momento los agredan o simplemente los puedan secuestrar. Aparte del ruido infernal y los asquerosos olores que despiden los alrededores en donde se combinan los alimentos que se elaboran en el patio central de dependencia, aunado el fétido olor de orines y excremento. Que espera el gobierno estatal para hacer respetar la ley, no me digan que les tienen miedo. Pues entonces que clase de operadores políticos y de seguridad tenemos los Veracruz